La Ley de Ingresos 2027 aumenta la previsión de impuestos y reduce el techo de endeudamiento interno federal frente a 2026.
El Senado aprobó el 28 de octubre de 2026 la Ley de Ingresos de la Federación para 2027 y envió el decreto al Ejecutivo federal. La norma calcula que la Federación obtendrá 10 billones 636 mil 488.1 millones de pesos durante el próximo ejercicio, aunque esa cifra todavía no equivale al presupuesto completo que ejercerán las dependencias y entidades públicas.
El dato adquiere otra dimensión cuando se compara con 2026: el monto total proyectado aumenta 4.3 por ciento, mientras que la recaudación tributaria prevista crece alrededor de 7.3 por ciento. Al mismo tiempo, el techo de endeudamiento interno para el Gobierno federal baja de 1.78 a 1.7 billones de pesos. La lectura, por tanto, no es simplemente que habrá más recursos, sino que el diseño aprobado combina una mayor expectativa de impuestos con un límite de financiamiento ligeramente menor.
El Senado cerró los ingresos, no todo el presupuesto
La votación final de la Ley de Ingresos quedó en 73 votos a favor y 33 en contra, de acuerdo con el Canal del Congreso. El ordenamiento estima 6 billones 263 mil 886.8 millones de pesos por impuestos, equivalentes a 58.9 por ciento del total. Dentro de esa bolsa aparecen 3 billones 288 mil 975.3 millones por ISR, 1 billón 768 mil 717.3 millones por IVA y 828 mil 256 millones por IEPS.
La aprobación autoriza a la Federación a captar recursos mediante impuestos, derechos, aprovechamientos, ingresos petroleros y financiamiento, pero no distribuye por sí sola ese dinero entre secretarías, programas o proyectos. Esa tarea corresponde al Presupuesto de Egresos de la Federación, que se tramita por separado en la Cámara de Diputados.
La diferencia es práctica: la Ley de Ingresos responde cuánto puede obtener el Estado y bajo qué fuentes, mientras que el Presupuesto de Egresos determina cómo se asignará el gasto. Por eso, la aprobación del 28 de octubre despeja una parte de la ruta fiscal, pero aún no permite saber cuánto recibirá cada dependencia ni cuál será el monto final de los programas públicos.
También quedó un pendiente legislativo distinto. La reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta regresará a la Cámara de Diputados porque el Senado modificó el texto que había recibido. Según El Economista, el cambio incorporó excepciones para determinadas empresas automotrices y gasolineras frente a las restricciones a deducciones para compañías con ingresos superiores a 50 millones de pesos.
Frente a 2026: más presión recaudatoria y menor techo federal
La comparación con la ley vigente para 2026 ayuda a dimensionar el nuevo paquete. Ese año se aprobaron ingresos totales por 10 billones 193 mil 683.7 millones de pesos y una recaudación de impuestos por 5 billones 838 mil 541.1 millones. Para 2027, ambos objetivos aumentan:
- Ingresos totales: 442 mil 804.4 millones de pesos adicionales, un crecimiento nominal de aproximadamente 4.3 por ciento.
- Impuestos: 425 mil 345.7 millones más, un aumento nominal cercano a 7.3 por ciento.
- Endeudamiento interno del Gobierno federal: 80 mil millones de pesos menos que el techo autorizado para 2026, una reducción nominal de 4.5 por ciento.
El contraste no debe interpretarse como una garantía de que la deuda efectivamente disminuirá. Un techo es el máximo autorizado para contratar financiamiento; el monto utilizado dependerá de las necesidades de caja, las condiciones de los mercados, las operaciones de refinanciamiento y la ejecución presupuestaria. Del mismo modo, una estimación de ingresos puede superarse o quedar corta.
La diferencia entre el crecimiento de los impuestos y el de los ingresos totales también merece atención. Si la recaudación tributaria aumenta más rápido que la bolsa completa, otras fuentes de ingresos tendrían una expansión menor o una participación relativa más reducida. El efecto final dependerá de la actividad económica, el cumplimiento fiscal, el comercio exterior, los ingresos petroleros y las medidas de fiscalización previstas.
Qué autorizan los nuevos techos de deuda
La ley permite al Ejecutivo contratar hasta 1 billón 700 mil millones de pesos de endeudamiento interno para financiar el Presupuesto de Egresos de 2027. La autorización no significa que Hacienda deba colocar toda esa cantidad ni que el dinero esté disponible automáticamente para cualquier gasto.
El decreto también establece límites específicos para las empresas públicas del Estado. Para Pemex se autoriza endeudamiento neto de hasta 160 mil 619.5 millones de pesos en el mercado interno y 5 mil 259.4 millones de dólares en el externo. Para la Comisión Federal de Electricidad, los límites son de 16 mil 742 millones de pesos en el mercado interno y 725 millones de dólares en el externo.
Separar los techos de Pemex y CFE del correspondiente al Gobierno federal permite identificar que no se trata de una sola cifra homogénea. Son autorizaciones para distintos sujetos y mercados, con riesgos financieros diferentes. Además, las cantidades expresadas en dólares están expuestas al tipo de cambio, mientras que las obligaciones internas se contratan principalmente en moneda nacional.
La pregunta relevante para 2027 será cuánto de esos márgenes se utiliza y para qué. El seguimiento tendrá que considerar las colocaciones realizadas, el costo financiero, los vencimientos refinanciados y la evolución del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público. Presentar el techo como si fuera gasto ejercido llevaría a una conclusión equivocada.
El contraste con Chile muestra por qué las cifras no se pueden trasladar mecánicamente
Un referente regional útil es Chile, aunque la comparación tiene límites claros. En su Ley de Presupuestos 2026, la Dirección de Presupuestos presenta de manera separada los ingresos generales, el endeudamiento y el servicio de la deuda dentro de la clasificación financiera del Tesoro. También publica proyecciones de ingresos, gasto y deuda para varios años, con una meta de estabilización de la deuda bruta.
La similitud con México está en que ambos países separan la autorización presupuestaria de la información sobre financiamiento y seguimiento fiscal. La diferencia es que sus instituciones, monedas, tamaños económicos y reglas de balance no son iguales. Por eso no sería válido comparar directamente los 10.6 billones de pesos mexicanos con las cifras chilenas expresadas en pesos chilenos ni concluir, sólo por el tamaño nominal, qué país tiene una posición fiscal más sólida.
El valor de la comparación está en el método: además de aprobar una cifra anual, conviene observar cómo cada gobierno actualiza sus previsiones, reporta la deuda contratada y explica la distancia entre lo autorizado y lo ejecutado. En México, esa verificación deberá hacerse con los informes de Hacienda y los reportes de finanzas públicas que se publiquen durante 2027.
Qué habrá que vigilar durante 2027
La Ley de Ingresos aprobada deja tres pruebas concretas. La primera será la capacidad de convertir la meta tributaria en recaudación efectiva sin que una desaceleración económica reduzca la base gravable. La segunda será el costo de financiar el presupuesto y de refinanciar obligaciones existentes. La tercera será la aprobación y ejecución del Presupuesto de Egresos, que definirá el destino de los recursos autorizados.
El cierre legislativo ofrece, así, un punto de partida y no un resultado final. La cifra de 10.6 billones de pesos describe el marco de ingresos permitido para 2027; el desempeño real de las finanzas públicas se conocerá conforme avancen la recaudación, las contrataciones de deuda y el gasto ejercido. Esa diferencia será la clave para evaluar si las previsiones aprobadas fueron prudentes o demasiado optimistas.
Fuentes consultadas
- Canal del Congreso: aprobación de la Ley de Ingresos 2027.
- El Economista: trámite de la Ley de Ingresos y devolución de la reforma al ISR.
- Diario Oficial de la Federación: Ley de Ingresos de la Federación 2026.
- Dirección de Presupuestos de Chile: Ley de Presupuestos 2026.



