La mayor refinación y las ventas nacionales impulsaron los ingresos de Pemex, pero no evitaron la pérdida neta del tercer trimestre de 2026.
Los resultados de Pemex entre julio y septiembre de 2026 muestran una mejora visible en la operación, aunque todavía no una recuperación financiera completa. La empresa reportó ingresos por 487 mil millones de pesos, un crecimiento anual de 28.5%, y una utilidad operativa de 98 mil millones. Al final del estado de resultados, sin embargo, registró una pérdida neta de 10 mil 795 millones de pesos.
El contraste adquiere mayor sentido cuando se observa a Petrobras, otra petrolera estatal latinoamericana que en el mismo trimestre elevó su producción propia a 3.51 millones de barriles diarios y mantuvo una utilización de refinación de 99%. La comparación no significa que ambas empresas tengan la misma estructura o enfrenten las mismas condiciones, pero sí ayuda a identificar el punto pendiente de Pemex: convertir una operación más activa en resultados sostenibles después de deuda, impuestos, tipo de cambio y costos financieros.
El trimestre mejoró en la parte industrial, no en el cierre contable
La recuperación de Pemex se observa primero en los indicadores que miden ventas y operación. La compañía informó que el procesamiento de crudo llegó a 1.143 millones de barriles diarios, 13.8% más que en el tercer trimestre de 2025 y el mayor nivel para un periodo comparable desde 2014. La producción de petrolíferos aumentó 15.5%; dentro de ese avance, las gasolinas crecieron 15.9% y el diésel 23.3%.
El mercado nacional también tuvo un papel importante. Las ventas internas de petrolíferos avanzaron 13.5% anual y las ventas conjuntas de gasolina y diésel subieron 18%, de acuerdo con Pemex. Esto ayuda a explicar por qué los ingresos aumentaron con tanta fuerza: la mejora no provino únicamente de la extracción de crudo, sino de una mayor colocación de combustibles en México y de mejores cotizaciones del petróleo exportado durante el periodo.
La utilidad operativa de 98 mil millones de pesos confirma que la actividad principal generó un resultado favorable antes de otros componentes del estado financiero. No obstante, esa cifra no equivale a dinero disponible ni a utilidad neta. EFE reportó que la pérdida final estuvo relacionada con una pérdida cambiaria de 16 mil 391 millones de pesos, costos de instrumentos financieros derivados y el pago del derecho petrolero para el bienestar. La empresa volvió a números rojos después de haber obtenido una utilidad neta cercana a 18 mil millones en el segundo trimestre.
Refinación y ventas internas: una mejora con condiciones
El avance de la refinación es uno de los datos más relevantes del trimestre, pero también requiere contexto. Procesar más crudo puede reducir la necesidad de comprar petrolíferos en el exterior y fortalecer la presencia de Pemex en el mercado nacional. Sin embargo, el beneficio final depende de los costos de operación, la eficiencia de cada refinería, la calidad de los productos obtenidos y los precios a los que se venden.
En este caso, Pemex comunicó que la mayor producción de gasolinas y diésel impulsó sus ventas nacionales. El dato es importante para un país que todavía utiliza a la empresa como principal abastecedora y comercializadora de combustibles. También significa que una parte relevante del crecimiento de ingresos está vinculada con la demanda interna, no sólo con una expansión de exportaciones o con una mayor producción de hidrocarburos líquidos, que en el trimestre disminuyó 0.4%, según EFE.
La estructura contrasta con la de Petrobras. La petrolera brasileña reportó para el tercer trimestre una producción propia de 3.51 millones de barriles equivalentes de petróleo por día, ventas nacionales de productos petroleros por 1.854 millones de barriles diarios y una utilización de refinación de 99%. Además, sus operaciones están respaldadas por una fuerte producción de presal y una plataforma exportadora amplia.
La lección no es que Pemex deba replicar mecánicamente el modelo brasileño. Petrobras cuenta con activos, escalas de producción y condiciones geológicas diferentes. El valor de la comparación está en mostrar que la refinación por sí sola no determina la salud financiera de una petrolera: también importan la composición del portafolio, la capacidad de exportar, la exposición cambiaria, la disciplina financiera y el margen que queda después de impuestos y deuda.
La comparación regional tiene un límite: Pemex sigue más expuesta a sus cuentas públicas
Petrobras es una empresa cotizada con una combinación más diversificada entre producción de crudo, refinación, ventas domésticas y exportaciones. Pemex, en cambio, concentra buena parte de su función económica en el abastecimiento nacional y opera bajo una relación estrecha con el gobierno mexicano. Esa diferencia vuelve riesgoso comparar únicamente ingresos o volúmenes.
En Pemex, un aumento de ventas puede coexistir con una pérdida neta si el peso se mueve de forma desfavorable frente al dólar o si suben los cargos financieros y fiscales. La deuda financiera cerró septiembre en 77.6 mil millones de dólares, cerca de 8 mil millones menos que al cierre de 2025 y más de 28 mil millones por debajo del nivel de 2018, según la empresa. Es una señal positiva, pero no elimina la sensibilidad de sus cuentas a la moneda en la que están contratados muchos de sus compromisos.
El análisis del IMCO añade otra perspectiva: entre enero y septiembre Pemex acumuló pérdidas netas por 38.8 mil millones de pesos. En ese mismo periodo, el costo financiero sumó 104 mil millones de pesos, aunque disminuyó 9.1% anual. Es decir, la reducción de la deuda y la mejora operativa todavía deben sostenerse durante más tiempo para modificar el resultado acumulado, no sólo el de un trimestre.
Proveedores y deuda: dos señales distintas para medir la recuperación
Pemex informó que el saldo con proveedores, incluidas sus empresas filiales, disminuyó en 103 mil millones de pesos frente al tercer trimestre de 2025. Esa reducción es relevante para contratistas y para las regiones donde la petrolera sostiene una red de servicios, transporte, mantenimiento y suministro. Pero el saldo pendiente no debe confundirse con los pagos realizados durante el año.
De acuerdo con EFE, Pemex pagó más de 370 mil millones de pesos a proveedores y contratistas durante los primeros nueve meses de 2026. Ambas cifras responden a preguntas diferentes: una muestra cuánto se debe en un momento determinado y la otra cuánto dinero se ha entregado en el periodo. Para evaluar si la relación con proveedores se normaliza, será necesario observar si la reducción del saldo continúa y si los pagos dejan de depender de mecanismos extraordinarios de liquidez.
El cierre de 2026 ofrecerá una prueba más exigente. La empresa tendrá que demostrar que la mayor refinación se mantiene, que las ventas internas no se deterioran, que la deuda continúa bajando y que los efectos cambiarios no vuelven a borrar la utilidad operativa. También será necesario revisar si el costo financiero sigue descendiendo y cómo evoluciona el resultado acumulado de enero a diciembre.
El tercer trimestre, por ahora, permite hablar de una Pemex más activa y con mejores indicadores industriales, pero no de una petrolera financieramente normalizada. Frente a Petrobras, el caso mexicano muestra avances comparables en refinación y comercialización, aunque con una exposición distinta al mercado interno y a las obligaciones fiscales y financieras. La señal decisiva no será un solo trimestre positivo en operación, sino la capacidad de repetir ese desempeño hasta que la utilidad neta deje de depender de factores extraordinarios.
Fuentes consultadas
- Petróleos Mexicanos: resultados operativos y financieros del tercer trimestre de 2026, 30 de octubre de 2026.
- Agencia EFE: Pemex registra pérdidas de 605 millones de dólares en tercer trimestre, 30 de octubre de 2026.
- Instituto Mexicano para la Competitividad: Pemex en la mira al tercer trimestre de 2026, 30 de octubre de 2026.
- Petrobras: operating results for the third quarter of 2026, filed with the U.S. Securities and Exchange Commission, octubre de 2026.
- Pemex: calendario financiero y fecha de publicación del reporte al 30 de septiembre de 2026.



