El crecimiento de las remesas en dólares no impidió que su poder adquisitivo cayera en septiembre de 2026.
Las remesas que llegaron a México en septiembre de 2026 no cuentan una historia de recuperación completa. El Banco de México registró 5 mil 362 millones de dólares, 1.6% más que en septiembre de 2025, pero ese avance se construyó con 6.3% menos operaciones y un envío promedio de 426 dólares. Al convertir los recursos a pesos y descontar la inflación, el poder adquisitivo cayó 8.4% anual, según el análisis de Grupo Financiero BASE citado por AMEXI. Banco de México y AMEXI muestran así dos movimientos distintos: más dólares en el agregado y menos capacidad de compra en moneda nacional. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/remesas/%7B29952C3D-1F6B-1CF3-9AD6-0DC1B3912796%7D.pdf))
La comparación relevante no es sólo con agosto, cuando el flujo cayó 3.6% anual, sino con el precedente inmediato de México: el indicador de poder adquisitivo acumuló 16 meses de retrocesos. La racha todavía es menor que los 19 meses consecutivos observados entre noviembre de 2022 y mayo de 2024, pero el paralelismo sirve para recordar que una caída real prolongada puede mantenerse aun cuando el monto nominal no se desplome.
El crecimiento de septiembre salió de menos envíos
El dato mensual tiene una composición precisa. Durante septiembre se registraron 12.6 millones de transacciones, frente a 13.4 millones en el mismo mes de 2025. La reducción en la frecuencia fue compensada por un monto promedio 8.4% mayor, de 426 dólares. En otras palabras, el aumento de 1.6% en el total no provino de una expansión uniforme de la cantidad de envíos, sino de operaciones más grandes.
Esta diferencia limita la interpretación del resultado. Un mayor promedio puede reflejar que algunas familias recibieron transferencias más cuantiosas, pero no demuestra que más hogares hayan recibido dinero ni que cada receptor disponga de más recursos. Tampoco permite concluir por sí solo que los migrantes estén enviando dinero con mayor regularidad. El Banco de México reporta el flujo agregado y sus componentes; la estadística no identifica las razones particulares detrás de cada operación. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/remesas/%7B29952C3D-1F6B-1CF3-9AD6-0DC1B3912796%7D.pdf))
En el acumulado de enero a septiembre, el contraste es más moderado: México recibió 47 mil 164 millones de dólares, 2.1% más que los 46 mil 184 millones del mismo periodo de 2025. El dato confirma que el flujo anual sigue siendo elevado, pero no elimina la presión que enfrenta cada transferencia cuando se transforma en pesos y se usa para pagar gastos locales.
El antecedente de 2022-2024 ayuda, pero no permite repetir el diagnóstico
El episodio anterior de mayor duración ofrece un punto de referencia. Entre noviembre de 2022 y mayo de 2024, el poder adquisitivo de las remesas registró 19 meses seguidos de caídas. Septiembre de 2026 acumula 16 meses, por lo que la duración del deterioro se acerca a ese antecedente, aunque las condiciones no son idénticas.
La diferencia principal está en la combinación actual de variables. En septiembre, el peso registró una apreciación anual de 6.7%; por esa razón, el valor de las remesas en moneda nacional disminuyó 5.2% antes de considerar la inflación. El ajuste por precios llevó la pérdida real a 8.4%. Así, el problema no se explica solamente por una menor entrada de dólares: también intervienen el tipo de cambio y el costo de los bienes y servicios que se pagan en México. ([amexi.com.mx](https://amexi.com.mx/economia-y-negocios/remesas-retoman-crecimiento-pero-su-poder-adquisitivo-liga-16-meses-de-caidas/))
El límite de la comparación es importante. La racha de 2022-2024 no prueba que el episodio actual vaya a durar lo mismo ni que tenga idénticas causas. Sirve para medir la persistencia, no para anticipar automáticamente el desenlace. De hecho, Grupo Financiero BASE estimó que el deterioro podría moderarse hacia octubre y que el indicador podría volver a registrar variaciones positivas en diciembre, pero se trata de un pronóstico, no de un resultado confirmado. ([amexi.com.mx](https://amexi.com.mx/economia-y-negocios/remesas-retoman-crecimiento-pero-su-poder-adquisitivo-liga-16-meses-de-caidas/))
La ruta del dinero también cambió
La infraestructura de recepción ayuda a entender por qué el debate no debe reducirse al efectivo que una persona recoge en ventanilla. Entre enero y septiembre, 99.2% de los ingresos por remesas llegó mediante transferencias electrónicas, equivalentes a 46 mil 773 millones de dólares. El efectivo y especie representó 0.6%, mientras que las money orders aportaron 0.2%.
Dentro del universo electrónico, el reparto fue más equilibrado: 53.6% se recibió como depósito en cuenta y 46.4% se cobró en efectivo. Esto significa que la digitalización del envío no implica necesariamente que todos los recursos permanezcan en cuentas bancarias. Para los hogares, el canal puede influir en costos, tiempos de disponibilidad, facilidad de uso y exposición a cambios en las reglas de identificación financiera, aunque la estadística de Banco de México no mide por sí misma cuánto paga cada receptor por obtener el dinero. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/remesas/%7B29952C3D-1F6B-1CF3-9AD6-0DC1B3912796%7D.pdf))
La predominancia electrónica sí marca una diferencia frente a una lectura basada únicamente en remesas físicas. Cualquier modificación en los servicios financieros, en los requisitos para abrir o mantener cuentas o en la forma de cobrar transferencias puede tener efectos sobre el acceso, incluso si el monto enviado desde Estados Unidos permanece estable.
Estados Unidos: riesgos abiertos, no impactos confirmados
El entorno político estadounidense añade incertidumbre al siguiente tramo del flujo. De acuerdo con BBVA Research, citado por La Jornada, las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026 pusieron en juego la composición de la Cámara de Representantes, parte del Senado y varias gubernaturas. La nueva legislatura podría influir en el presupuesto para control migratorio y en el futuro del impuesto de 1% a las remesas enviadas en efectivo, vigente desde el 1 de enero de 2026.
El mismo reporte señaló que ese impuesto no parecía haber afectado de manera directa el flujo hacia México o América Latina y el Caribe, aunque sí representaba un costo para quienes trabajan en Estados Unidos. También mencionó presiones de la administración federal sobre el acceso de migrantes indocumentados al sistema bancario y financiero. Por ahora, esas posibilidades deben presentarse como asuntos en discusión o sujetos a decisiones institucionales; no como una explicación comprobada del resultado de septiembre. ([jornada.com.mx](https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/11/03/economia/elecciones-intermedias-en-eu-claves-en-el-futuro-de-las-remesas-bbva))
Para México, el seguimiento debe concentrarse en tres señales que pueden moverse por separado: el valor total en dólares, el número de operaciones y el poder adquisitivo en pesos. A ellas conviene añadir el canal de recepción, el tipo de cambio y cualquier cambio efectivo en las reglas estadounidenses. Si los dólares crecen pero las operaciones siguen bajando, el flujo podría depender cada vez más de envíos de mayor tamaño. Si el peso se fortalece o la inflación permanece elevada, el ingreso nominal seguirá perdiendo alcance. Y si cambian los costos o las condiciones de acceso financiero, la ruta del dinero podría volverse más cara o menos sencilla.
Septiembre, por tanto, no ofrece una respuesta única sobre la salud de las remesas. El dato oficial confirma un repunte anual del monto, pero la comparación histórica y la conversión a pesos aconsejan una lectura más prudente. La pregunta para los meses siguientes no será sólo cuánto dinero llega a México, sino cuántas operaciones lo sostienen, qué proporción termina en cuentas y cuánto puede comprar realmente cuando llega a los hogares.
Fuentes consultadas
- Banco de México, Información de Ingresos y Egresos por Remesas, septiembre de 2026.
- Banco de México, Sistema de Información Económica, serie CE81.
- AMEXI, análisis sobre el poder adquisitivo de las remesas.
- La Jornada, reporte de BBVA Research sobre elecciones intermedias y remesas.



